No sé cómo empezar

Es difícil romper el hielo, saber que existe algo que te está quitando la respiración y que no puedes hacer nada para evitarlo.

Él me mataba cada día con sus amenazas, sentía medio de ser yo, ya no reía y mi almohada era una receptora de lágrimas.

Apenas he empezado a ser yo, he empezado a recoger los trozos de mi que deje en el camino.

Estoy viva, he sobrevivido. Luego te contaré mi historia.

Deja un comentario